Escrita en 1936, fue la primera obra del autor y despertó polémica por la crítica social que encarna. Redactada con lenguaje sencillo, ágil y fluido, diálogos profusos y descripciones ocasionales, es una novela que me resultó atrapante. Expone la vida de unos trabajadores del sur de Norteamérica en la época de la Gran Depresión (años treinta). Los sueños aparecen como medio de sobrellevar una rutina cotidiana, ardua y desesperanzada y contrastan con la realidad, una escena de campesinos sin techo, sin familias y sin otro destino que el de la dependencia laboral, la jornada agotadora y el futuro incierto, generalmente frustrante. Los campesinos son a menudo personas marginadas: negros, mutilados o viejos, gente que no tiene otro lugar donde vivir, que vaga de puesto en puesto. George y Lennie son un dúo inseparable que llama la atención en un contexto donde la individualidad es la norma. Lennie tiene un severo retraso mental, es inocente, pero robusto y enérgico, y a menudo es incapaz de controlar su fuerza. Fue confiado por su finada tía a George y éste se comprometió a cuidar de él, mas no teniendo hogar, debe llevarlo de un lado para otro y lograr que lo acepten como peón.

Articulos relacionados

26 Noviembre, 2017

Memorias de Adriano

2 Julio, 2017

Ficciones

Dejar un comentario